GARMENDIA CORDERO ARQUITECTOS
Interiorismo Residencial
La evolución de la manera de habitar y producir de la sociedad en general y de la vasca en concreto ha provocado que, en un proceso relativamente rápido, la gran mayoría de los caseríos típicos haya perdido su sentido funcional original.
Su funcionamiento perfectamente engrasado a medio camino entre la fábrica y el hogar ha ido desapareciendo conforme la ganadería extensiva.
Actuar pues en uno de estos edificios, además de suponer una responsabilidad cultural, obliga a un análisis previo que permita afrontar el proceso proyectual de un modo sensato y coherente.
En el caso de Garaitia etxea, a pesar de llevar años desocupado y sin uso alguno, su estado de conservación era más que notable.
Un caserío pequeño para la época pero con un porte imponente, presidido por una fachada principal orientada a sur con un gran portón, dos balcones y cuatro huecos en una perfecta simetría que se impone al resto de fachadas, mucho más opacas y silenciosas.











